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Ritual

Ambientador casero: cuatro recetas y cuándo hace falta un neutralizador

Ambientador casero con suavizante, aceites esenciales, mikado o bicarbonato, con cantidades. Y cuándo perfumar no basta y hace falta un neutralizador.

Grasshall · 8 min de lectura

¿A qué quieres que huela tu casa? La pregunta parece fácil hasta que te das cuenta de que tiene dos respuestas. Una es "a algo bonito". La otra es "a nada, por favor". Un ambientador casero contesta la primera. Para la segunda hace falta otra cosa.

Aquí tienes cuatro recetas de ambientador casero que funcionan, con cantidades, y un límite honesto que casi nadie te cuenta: perfumar no es lo mismo que quitar un olor. Si lo tienes claro antes de empezar, eliges bien y no acabas con una casa que huele a tabaco con lavanda.

Antes de mezclar: tapar o quitar

Un ambientador pone un olor en el aire. Si la casa ya huele bien, eso es todo lo que necesitas: un toque de limpio en el recibidor, algo de naranja en el baño, madera en el salón.

Pero si la casa huele a algo que no quieres, a fritura, a humedad, a perro, a tabaco, el ambientador no lo quita. Lo tapa durante un rato. Tu nariz se cansa del perfume antes que del olor de fondo, y al cabo de una hora notas los dos.

Por eso esta guía tiene dos partes. Primero, las recetas, para perfumar. Después, qué hacer cuando lo que buscas es que un olor desaparezca.

Lo que necesitas para un ambientador casero

Casi todo está ya en tu cocina o en el armario de la limpieza:

  • Agua destilada, o agua del grifo hervida y fría. El agua dura deja cal en la boquilla del pulverizador.
  • Alcohol de 96°, el de la farmacia. Ayuda a que el aroma se reparta y a que el spray se seque rápido sin dejar mancha.
  • Suavizante de la ropa, el que te guste.
  • Aceites esenciales: limón, naranja, lavanda, eucalipto, menta, árbol de té, cedro.
  • Bicarbonato sódico.
  • Un pulverizador de cristal o de plástico grueso, un tarro pequeño con tapa y, para el mikado, un frasco de cuello estrecho y unos palitos de ratán.

Una nota de seguridad, solo una: el alcohol arde. Mezcla y guarda lejos del fuego y de los fogones encendidos, y cierra bien los botes.

Receta 1: ambientador casero con suavizante

Es la que más se busca, y con razón: huele a ropa recién tendida, cuesta céntimos y se hace en un minuto.

Ingredientes

  • 250 ml de agua destilada
  • 2 cucharadas de suavizante
  • 2 cucharadas de alcohol de 96°

Cómo se hace

  1. Echa el agua en el pulverizador.
  2. Añade el suavizante y el alcohol.
  3. Cierra y agita hasta que no veas grumos.

Pulveriza al aire, en alto, y deja que caiga. Si lo usas sobre cortinas o tapicería, prueba antes en una esquina que no se vea: algunos suavizantes dejan cerco en telas claras. Agita antes de cada uso, porque el suavizante tiende a irse al fondo.

Cuánto dura: el aroma, un par de horas en una habitación. La mezcla, unas semanas en el bote.

Receta 2: spray de aceites esenciales

Más limpio que el de suavizante y más fácil de ajustar. Tú decides el olor.

Ingredientes

  • 200 ml de agua destilada
  • 2 cucharadas de alcohol de 96°
  • De 15 a 20 gotas de aceite esencial

Cómo se hace

  1. Mezcla primero el alcohol con las gotas de aceite esencial en el pulverizador. El aceite no se disuelve en agua, pero sí en alcohol.
  2. Añade el agua.
  3. Agita.

Algunas combinaciones que funcionan:

ParaMezcla
Cocina10 gotas de limón y 8 de menta
Baño10 gotas de eucalipto y 6 de árbol de té
Salón10 gotas de naranja y 5 de cedro
Dormitorio12 gotas de lavanda, sola

Agita siempre antes de pulverizar. Aun con alcohol, el aceite tiende a subir.

Receta 3: mikado casero

El mikado es el ambientador que no tienes que acordarte de usar. Los palitos suben el líquido y lo sueltan al aire poco a poco, todo el día.

Ingredientes

  • 70 ml de alcohol de 96°
  • 30 ml de agua destilada
  • De 25 a 30 gotas de aceite esencial
  • 6 u 8 palitos de ratán
  • Un frasco de cuello estrecho

Cómo se hace

  1. Mezcla en el frasco el alcohol y el aceite esencial.
  2. Añade el agua y remueve.
  3. Mete los palitos.
  4. A la hora, dales la vuelta para que el extremo empapado quede arriba.

Cuantos más palitos, más intenso. Si quieres que dure más, quita dos. Dales la vuelta una vez por semana. El cuello estrecho importa: cuanto más ancha es la boca, antes se evapora el alcohol y antes se acaba.

Cuánto dura: de tres a seis semanas, según el calor de la casa y el número de palitos.

Receta 4: tarro de bicarbonato perfumado

Este es el más discreto y el único de los cuatro que, además de perfumar, absorbe algo.

Ingredientes

  • Un tarro pequeño
  • Bicarbonato sódico hasta la mitad
  • De 10 a 15 gotas de aceite esencial
  • Un trozo de tela fina o papel, y una goma

Cómo se hace

  1. Llena el tarro de bicarbonato hasta la mitad.
  2. Echa las gotas por encima y remueve con una cucharilla.
  3. Tapa la boca con la tela o con papel agujereado y sujétalo con la goma.

Ponlo en un baño pequeño, dentro de un zapatero o en un rincón del dormitorio. Remueve cada pocos días. Cuando ya no huela, añade unas gotas más; cuando el bicarbonato se apelmace, cámbialo.

El bicarbonato absorbe parte de los olores de un espacio pequeño y cerrado. En una habitación abierta se queda corto, y ahí empieza la segunda parte de esta guía.

Cuándo un ambientador casero no basta

Hay una prueba sencilla. Abre todas las ventanas diez minutos, ciérralas, sal de casa media hora y vuelve a entrar. Si al abrir la puerta notas un olor que no te gusta, ese olor tiene un origen, y ningún perfume lo va a quitar.

Los sospechosos habituales:

  • Tabaco en tejidos, paredes y techo.
  • Humedad en armarios, baños sin ventana y paredes frías.
  • Cocina: fritos, pescado, coliflor, y una campana con el filtro sucio.
  • Mascotas: camas, mantas y sofás.
  • Basura, desagües y el cubo de la cocina.

En todos los casos el orden es el mismo. Primero se quita el origen: se lava lo que se lava, se limpia lo que no, se ventila. Después, para el olor que queda en el aire, un neutralizador.

Neutralizar no es perfumar

Un neutralizador de olores trabaja al revés que un ambientador. No añade un olor: va a por el que hay.

Biodor es el que tenemos en la tienda y el que usamos. Es un gel que suelta poco a poco al aire unos neutralizadores que, al encontrarse con las moléculas del olor, las rompen. No se pulveriza, no se enchufa, no hay que acordarse de él. Lo abres y lo dejas.

Para un salón o un dormitorio, el Biodor neutro de 200 g cubre una estancia de hasta 200 m², trabaja unos 60 días y no tiene aroma propio. La casa acaba oliendo a lo que olía antes del problema. Si te gusta notar algo, la gama Biodor tiene el mismo gel con eucalipto, y tamaños de 33 g para un armario o el coche hasta 800 g para un local con ventilación.

Donde lo pongas importa: de pie y donde se mueva el aire, junto a una ventana, una puerta o una rejilla. En un rincón muerto trabaja a medias.

Si quieres comparar el gel con un absorbente casero como el bicarbonato o el carbón, lo contamos con calma en absorbe olores casero frente a un gel neutralizador.

Cómo combinar las dos cosas

No tienes que elegir para siempre. Lo que mejor funciona en una casa normal es esto:

  1. Un neutralizador en la habitación donde nace el olor: la cocina, el cuarto del perro, el salón donde se fumaba.
  2. Un ambientador casero donde solo quieres un toque: el recibidor, el baño de invitados.
  3. Nunca los dos en el mismo sitio si el objetivo es que algo deje de oler. El perfume te impide saber si el olor de fondo se ha ido.

Todos los tamaños, del cajón a la nave, están en control de olores.

Errores habituales con los ambientadores caseros

  • Demasiado aceite esencial. Más gotas no es más fresco; es más pesado. Empieza corto y sube.
  • Pulverizar sobre la madera. El alcohol puede marcar barnices. Al aire, siempre.
  • Usar agua del grifo en zonas de agua dura. Atasca el pulverizador en una semana.
  • Perfumar para tapar. Si hueles el ambientador y algo más debajo, el problema sigue ahí.
  • Olvidar el mikado al sol. El calor lo evapora el doble de rápido.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hacer un ambientador casero que dure más?

El mikado es el que más dura, de tres a seis semanas. Para que aguante, usa un frasco de cuello estrecho, ponlo lejos del sol y de los radiadores, y quita palitos si te parece intenso.

¿El ambientador casero con suavizante mancha?

Al aire, no. Sobre telas claras puede dejar cerco con algunos suavizantes. Prueba antes en una zona que no se vea y pulveriza siempre a distancia.

¿Qué ambientador casero quita el olor a tabaco?

Ninguno lo quita; lo tapan un rato. Para el tabaco hay que lavar tejidos, limpiar paredes y, para el resto, poner un neutralizador. Lo contamos paso a paso en cómo quitar el olor a tabaco de la casa.

¿Ambientador o neutralizador de olores?

Depende de lo que quieras. Ambientador si la casa huele bien y quieres un aroma. Neutralizador si huele a algo que no quieres y buscas que deje de oler.

¿Puedo poner aceites esenciales en el neutralizador?

No hace falta y no conviene. Mezclar un perfume con un neutralizador te impide saber si el olor de fondo se ha ido. Si te gusta un toque de aroma, Biodor tiene versión con eucalipto.

Fuentes


Grasshall. Gracias a quien nos abrió la puerta.

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