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Ritual

Cómo quitar el olor a tabaco de la casa, habitación por habitación

¿A qué huele tu casa cuando llegas de fuera? Esa es la única prueba que importa. Desde dentro te acostumbras en diez minutos; desde la puerta, no. Si…

Grasshall · 7 min de lectura

Cómo quitar el olor a tabaco de la casa, habitación por habitación

¿A qué huele tu casa cuando llegas de fuera? Esa es la única prueba que importa. Desde dentro te acostumbras en diez minutos; desde la puerta, no. Si quieres saber cómo quitar el olor a tabaco de la casa, empieza por aceptar una idea sencilla: el olor no está en el aire. Está en las cosas. En la tela del sofá, en las cortinas, en la pintura del techo. El aire solo lo trae y lo lleva.

Por eso abrir la ventana ayuda y no basta. Y por eso un ambientador no arregla nada: pone un olor encima de otro, y al cabo de una hora tienes los dos.

Lo que sigue es un método en orden, habitación por habitación. No hace falta hacerlo todo en un día. Hace falta hacerlo todo.

Por qué el olor a tabaco se queda

El humo no desaparece al salir por la ventana. Una parte se posa. Deja una película fina sobre lo que encuentra: paredes, techos, cristales, muebles y, sobre todo, tejidos. Los tejidos son esponjas. Lo atrapan y lo sueltan despacio, días y semanas después, cada vez que alguien se sienta o pasa la mano.

De ahí salen tres reglas:

  1. Lo que se lava, se lava. Es la forma más rápida de sacar el olor de una casa.
  2. Lo que no se lava, se limpia. Paredes, techos, muebles y cristales.
  3. Lo que queda en el aire, se neutraliza. No se tapa.

Si te saltas la primera, la tercera trabaja en vano.

Antes de empezar: aire y orden

Abre todo lo que se pueda abrir y crea corriente: una ventana en cada extremo de la casa. La corriente mueve el aire de verdad; una sola ventana abierta apenas lo cambia.

Después, prepara la casa como para una mudanza pequeña. Saca de los armarios lo que vayas a lavar, quita las fundas, descuelga las cortinas. Trabaja de arriba abajo en cada habitación: techo, paredes, muebles, suelo. Si limpias el suelo primero, lo vuelves a ensuciar al limpiar lo de arriba.

Necesitas poco: agua templada, jabón neutro, vinagre blanco, bicarbonato, bayetas de microfibra y una aspiradora con buen filtro.

Cómo quitar el olor a tabaco de la casa: el salón

El salón es casi siempre el origen. Ahí se fuma, ahí hay más tela.

Tejidos lavables. Fundas de cojines y de sofá, mantas, cortinas: a la lavadora, con el programa más caliente que admita cada etiqueta. Un chorro de vinagre blanco en el compartimento del suavizante ayuda a sacar el olor del tejido. Sécalo al aire si puedes, mejor fuera.

Sofá y sillones que no se desenfundan. Espolvorea bicarbonato por toda la tapicería, déjalo unas horas o toda la noche y aspira despacio, en pasadas cruzadas. Si el olor sigue, una limpieza con máquina de inyección y extracción, alquilada o de un servicio, llega más hondo que cualquier truco casero.

Alfombras. El mismo bicarbonato y la misma aspiradora. Las alfombras pequeñas, a la tintorería o a la lavadora si la etiqueta lo permite.

Libros, cuadros, lámparas. Pasa una bayeta apenas húmeda por los lomos, los marcos y las pantallas. Las pantallas de tela atrapan mucho más de lo que parece.

El dormitorio

El dormitorio guarda el olor en lo que más tiempo pasa cerca de ti.

Ropa de cama. Sábanas, fundas, edredón y almohadas: todo a lavar. Las almohadas viejas que ya huelen a tabaco a veces no vuelven; si después de dos lavados siguen oliendo, cámbialas.

Colchón. Bicarbonato por toda la superficie, varias horas, aspirado lento. Dale la vuelta y repite por el otro lado. Si puedes, déjalo al sol junto a una ventana abierta.

Armario. Aquí está la sorpresa de mucha gente: la ropa limpia huele a tabaco porque el armario huele a tabaco. Vacíalo entero, limpia baldas y paredes interiores con agua y vinagre, deja las puertas abiertas un día. Lava la ropa que huela antes de volver a guardarla.

Un armario o un cajón cerrado son el sitio exacto para un neutralizador pequeño. Para una habitación entera, uno mayor.

La cocina

En la cocina el olor a tabaco se mezcla con el de la grasa, y la grasa lo sujeta.

  • Campana extractora. Limpia o cambia los filtros. Un filtro saturado devuelve olor en lugar de llevárselo.
  • Armarios altos y la parte de arriba de los muebles. Ahí se acumula la película más gruesa. Agua caliente con jabón, y luego un aclarado con agua y vinagre.
  • Paños, delantales, cortinas pequeñas. A lavar.

El baño

Es la habitación más pequeña y la que antes se recupera. Lava las toallas y la cortina de ducha, limpia azulejos y techo con agua y jabón, y deja el extractor encendido un rato largo. Si el baño no tiene ventana, el extractor es tu ventana.

Paredes y techos: el paso que nadie quiere hacer

Si en una casa se ha fumado durante años, las paredes y el techo tienen el olor más terco. A veces se ve: una pátina amarillenta, más oscura cerca del techo y alrededor de los enchufes.

Primero, lavar. Agua templada con jabón neutro, o con vinagre blanco rebajado, y una bayeta o una fregona limpia. Trabaja por zonas pequeñas y aclara la bayeta a menudo. Si el agua sale marrón, estás quitando lo que tenías que quitar.

Si vas a pintar. No pintes directamente encima: el olor y la mancha pueden atravesar la pintura nueva. Primero lava, luego da una capa de imprimación selladora o bloqueadora de manchas, y después la pintura. Cualquier tienda de pinturas te dirá cuál usar sobre manchas de humo.

Lo que queda en el aire: neutralizar, no perfumar

Cuando has lavado y limpiado, queda el último resto: el olor que todavía sueltan las cosas que no se pueden lavar y el que entra en el aire cada día. Ahí trabaja un neutralizador de olores.

La diferencia con un ambientador es de fondo. El ambientador pone un olor más fuerte encima. Un neutralizador como Biodor va a por el olor: es un gel que suelta poco a poco al aire unos neutralizadores que, al encontrarse con las moléculas del olor, las rompen. No se pulveriza, no se enchufa y, en su versión neutra, no deja ningún aroma.

Para una habitación, nosotros pondríamos el Biodor neutro de 200 g: cubre una estancia de hasta 200 m², trabaja unos 60 días y no huele a nada. Si te gusta notar algo, el Biodor eucalipto de 200 g es el mismo gel con una nota ligera.

Dónde ponerlo importa tanto como cuál. Déjalo de pie donde se mueva el aire: junto a una ventana, una puerta o una salida de ventilación. El aire en movimiento reparte los neutralizadores. Una bolsa en un rincón muerto trabaja la mitad.

Si quieres ver todos los tamaños, del cajón al local, están en control de olores.

Un plan de una semana

DíaQué hacer
1Ventilar con corriente. Lavar todo lo textil del salón.
2Bicarbonato en sofá y alfombras; aspirar. Limpiar muebles y lámparas.
3Dormitorio: ropa de cama, colchón, armario vacío y limpio.
4Cocina y baño. Filtros de la campana.
5 y 6Paredes y techos, por habitaciones.
7Neutralizador en cada estancia principal. Salir de casa una hora y volver a entrar.

El séptimo día haz la prueba de la puerta. Sal, da una vuelta, vuelve a entrar y respira. Si todavía hueles algo, fíjate dónde: casi siempre es un tejido que se quedó sin lavar.

Lo que no funciona, o funciona poco

  • Ambientadores y velas perfumadas. Tapan diez minutos. Luego tienes tabaco con pino.
  • Cuencos de vinagre por la casa. Ayudan algo en un espacio pequeño y cerrado. En una casa entera no llegan.
  • Solo ventilar. Cambia el aire, pero el aire nuevo vuelve a coger el olor de las cosas.
  • Pintar sin lavar ni sellar. El olor vuelve a salir.

Si se sigue fumando en casa

Si alguien sigue fumando dentro, el objetivo cambia: no es quitar el olor una vez, es que no se acumule. Elige una habitación, la que mejor ventile, y deja en ella el neutralizador. Lava los tejidos de esa habitación más a menudo que los del resto. Y deja la ventana entreabierta mientras se fuma, no después.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en irse el olor a tabaco de una casa?

Depende de cuántos años se haya fumado dentro y de cuánto puedas lavar. Una casa donde se fumó poco puede quedar bien en una semana de trabajo. Una donde se fumó durante años suele necesitar además lavar o pintar paredes y techos.

¿El bicarbonato quita el olor a tabaco del sofá?

Ayuda. Absorbe parte del olor de la superficie del tejido si lo dejas varias horas y aspiras bien. Para un olor hondo, una limpieza con máquina de inyección y extracción llega más lejos.

¿Neutralizador de olores o ambientador?

Neutralizador. El ambientador añade un olor; el neutralizador quita el que hay. Si no quieres que la casa huela a nada, elige uno sin aroma.

¿Dónde pongo el neutralizador?

Donde corra el aire: cerca de una ventana, una puerta o una rejilla. Uno por estancia principal, del tamaño de la estancia.

¿Hay que pintar para quitar el olor a tabaco?

No siempre. Primero lava paredes y techo. Si después el olor sigue, o hay manchas amarillas, pinta, pero con una capa de imprimación selladora antes de la pintura.


Grasshall. Gracias a quien nos abrió la puerta.

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